Día 5 – ¡Ponemos los cables y rellenamos la despensa!

Cuarto día seguido de trabajo y el cuerpo empieza a notar lo poco acostumbrados que estamos a estos trabajos físicos. Nos ponemos en pie y todo empieza a parecernos nuestra rutina diaria y que llevamos aquí toda la vida haciendo lo mismo.

Desayuno y organización de equipos. Nos quedan pocas provisiones y hoy hay que acercarse a Santa María de Pantasma a comprar de todo y cargar nuestras tarjetas de teléfonos. Llevamos todo este tiempo sin contacto con nuestras familias y amigos, dado que no tenemos casi cobertura ni conexión a Internet.

Irene y Ricardo, junto con Lester (el hijo de Don Jorge, líder de la comunidad) serán los encargados de comprar todas las provisiones, pero una vez que llegan allí no encuentran casi de nada, por lo que se tuvieron que ir a Jinotega que desde Santa María de Pantasma es otra  hora y media de camino más total, 3 horas ida y otras 3 horas vuelta, básicamente todo el día.

Mercado de Santa María de Pantama
Irene nos muestra la carne que podemos comprar, tiene muy buena pinta ¿no?

Mientras Iván, nuestro maestro de obra, nos anuncia las labores del día. Hoy montaremos los cables principales ¡toca mojarse y ponerse de grasa hasta las orejas! También seguiremos avanzando con la preparación de los tablones del tablero y chequeando las mediciones de los cables de retenida.

Lo primero: Deshacer todo este lío de cables. Aunque no lo parezca aquí hay cuatro cables de pulgada de unos 120m cada uno, y toca separarlos. ¿Habéis desecho alguna vez un nudo de una cadena del cuello? ¡Pues esto es lo mismo pero con cuatro a la vez y a lo grande!. Un secretillo: los cables están llenos de grasa, usad solo las manos y evitad tocar los cables con el resto de la ropa.

El enredo

Una vez deshecho el enredo lo primero es pasar los cables por la torre más próxima. Para ello atamos un cable auxiliar a los cables principales y nos sirve de ayuda para subirlo hasta nuestro compañeros en el andamio.

José e Iván esperando a que tiren del cable
Ken y Esteban tirando del cable

Ahora toca pasarlo a través del río. Para ello nuestros amigos de la comunidad no dudan en zambullirse en el río y colaborar.

Fotos en el río esperando los cables

En la otra orilla del río se repite la operación y pasamos nuevamente el cable por las torres.

Finalmente se anclan los cables en los extremos y se tesan hasta la posición deseada. Parece una receta de cocina, ¿no? Pues repetimos lo mismo con los cuatro cables y ya tenemos ¡el día completado!.

Detalle de uno de los cables  donde al final se anclarán
¡Trabajo completado!, Elena muy bien acompañada 🙂

Los trabajos no han parado en el resto de tajos. Nuestras compañeras de W&P han echado el día comprobando la medición en los cables de retenida.

Alex y Dana midiendo el cable con Pantera un «colaborador  inesperado»

Ha sido un día muy duro. Y para despedir el día hemos cumplido. Tortilla de patata para todo el campamento. Nacho, Basti, Elena e Irene tienen una buena mano en la cocina, mientras Efren y Alex nos preparan unos deliciosos tostones fritos, que están hechos con plátano verde macho.

      Basti muy concentrado en el momento más complejo de la elaboración, aquí se la juega jajaja
Efren y Alex nos enseñan sus tostones. ¡Deliciosos!
   Menudo manjar, tortilla de patatas y tostones
Los cocinillas

Aunque se hizo esperar les ha encantado a los Nicaragüenses y al resto del equipo.

Para rematar la jornada nos hicimos una «fogatoña» incluido un mini concierto de uno de los miembros de la Comunidad, la verdad es que nos echamos unas risas.

 Fhecor y W&S, ahora el «Equipo San Vicente»

¡Todas estas vivencias son las que hacen que este viaje sea único y nos ha hecho conocer gente increíble!.

Próximamente día 6.

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